De
entrada no era un día cualquiera, al despertarme ya palpitaba que esta era la
tercera, el tiempo transcurrió pero existió siempre esa ansiedad de fondo que
hacia querer que llegara el partido, que comience a rodar la pelota y de una
vez por todas levantar la maldita copa; para saber que se siente, para saber cuánto
pesa, que se yo…para decir ¡Dale Campeón!
¿Que
queres que te diga? A mí las copas américas no me interesan, en sentido de que
es el mundial el que hay que ganar, es el mundial el que te suma otra estrella
en el escudo. Pero entiendo que cuando pierdo estas copas, me siento mal de la
misma forma, hasta reflexionar y saber qué es lo que importa.
En
todo lo que va de estas líneas hable de mí, manifesté mis sentimientos y una
latente actitud egoísta, por eso, me veo obligado a decir lo que pienso. A decir,
siendo fiel a mis conceptos, en donde el resultado es una consecuencia, que el
juego de Argentina no fue el mejor y en la final sobre todo, quedaron muchas
falencias muy marcadas; por otro lado, la constitución del equipo no fue la que
por lógica se postula; después habrá que discutir que se busca, que ofrece el sostén
del grupo, factores a favor y en contra.
Cuando
me refiero a la constitución lógica del equipo hablo de que en principio se debe tener una
base de dos jugadores por puesto y la selección en ese aspecto presento un déficit;
Rojo no tenía un suplente nato, Banega un suplente lesionado (Pastore), tenía
solamente a Agüero en el banco, casi sin condiciones y dando muchas ventajas,
quitando así la posibilidad de tener otro tipo de alternativa.
Decir
también, que cuando había que poner los huevos arriba de la mesa, volvieron a
aparecer Mascherano, Romero, grandes apariciones como Otamendi, Funes Mori,
Mercado y en esta final apareció Messi… Ay Messi! Creo que hiciste uno de tus
mejores partidos en este seleccionado, agarraste la pelota y fuiste, una y otra
vez, pecaste de no largarla a tiempo en alguna ocasión siendo esto signo de que
asumiste el error, hiciste jugadones que quedan en la nada porque no terminaron
en gol.
Me
quedo tranquilo, porque serle fiel a mis conceptos es una cosa, pero serte fiel
a vos no es una tarea para cualquiera.
Vos
dirás, tengo fanáticos por todos lados, no me hace falta afecto. Pero de esta
fidelidad la cual bien no puede expresarse por palabras, esta relacionada a un
sentimiento al cual me aferro. Una conexión que empezó allá por 2oo5 cuando
debutaste. Más de uno me lo cuestiona pero solo yo sé de qué se trata.
Volver
a mencionar que si bien esta mañana sabía que no era un día cualquiera, en
donde la ansiedad y demás jugaban su papel, por dentro entendía lo que pasaba. En
Brasil 2014, era de todos, esa sensación hermosa de estar en la final del
mundial. En Chile 2015, en silencio te pedía que hicieras algo más, que no me
decepcionaras, no fue tu tarde y…te entendí. Hoy, 2016 en EEUU nuevamente con
Chile, mis ganas de ganar ya no eran por mi, sino por vos… porque te lo merecías,
porque tuviste que hacer goles de todos los colores, porque tuviste que ser el máximo
goleador argentino superando a Batistuta y tuviste que ponernos devuelta en una
final.
| 2016 - EEUU |
Perdimos…
de yapa el futbol, seguirá siendo dinámica de lo impensado y varios nos
arraigaremos a tratar de buscarle una hipotética razón. Las leyes implícitas de
este deporte, que no están escritas en ningún lado pero que se contrastan una y
otra vez volvieron a manifestarse. Se dice que el mejor jugador del partido erra el penal, erro Vidal
(mejor jugador de Chile) y también lo erraste vos.
¿Qué
más da? No sé… seguramente vendrán nuevos objetivos. Vos seguirás con tus cosas
en el Barsa y yo seguiré estudiando, entreteniéndome con el show de la AFA a la
espera del entrante torneo argentino.
Para
terminar decirte que hoy, por primera vez te vi llorar, y quizás sea la última…Por
eso también llore.
Si
es que fracasaste como algunos dicen..
Gracias
Leo, fue un placer “fracasar” con vos!
| 2014 - Brasil |