domingo, 7 de agosto de 2016

SER UN NÚMERO UNO

 Ser un número uno, ¿lo es todo?. ¿Cuanto vale el precio de la victoria?. ¿Cuanto importa el GANAR como sea, el GANAR por sobre todas las cosas?. Para todas estas preguntas no tengo la respuesta correcta, la respuesta que me permita llegar a una generalización. Lo único que tengo, es mi opinión al respecto de este tema. 

Pero para dejarlo mas claro, voy a citar el enorme encuentro que se dio hace muy pocas horas entre Del Potro - Djokovic. Un partido en el cual a mi entender lo disputaron dos deportistas, con igualdad de posibilidades para obtener uno entre dos resultados, Ganar o Perder. 

Teniendo esta base, vuelvo a hacerme la misma pregunta pero con otro sentido. Ser un numero uno, ¿Debe serlo todo? y ahora, tengo una respuesta definida. 

Esa respuesta es... Sí! Aspirar a ser el mejor debe ser el objetivo, debe ser el combustible que ponga en movimiento al deportista para alcanzar las diferentes metas que se proponga. Pero ademas de ese "objetivo", se encuentra el "modo" por el cual uno elije buscar alcanzarlo; y en ese elegir entran en juego múltiples variables que van a conformar la particularidad de cada una de las distintas vidas deportivas. 

El motivo por el cual me tomó de este partido, de éstos deportistas, de éste contexto, es porque "Ser el numero Uno" debería ser eso... Competir por la gloria, competir por amor al juego, por amor a un país y por amor a uno mismo. 
En la cancha se vio algo, que quizás sea complicado describirlo, pero que puede resumirse en Sacrificio, Esfuerzo, Perseverancia hasta Carisma. Un ideal, que solo la magia del deporte puede brindar, haciendo olvidar por un momento, los distintos malestares por los cuales se transita cotidianamente.  



Del Potro - 2 (7/6 - 7/6) 0 - Djokovic 

Ante la gran ausencia de valores que hoy en día se vive, en donde parece que estamos mas preocupados en cuidar pokemones que en cuidarnos entre nosotros mismos, me alegra saber que todavía hay tipos como estos, que dejan todo por la camiseta y lo hacen de una manera tal, que el respeto y la caballerosidad traspasan pantallas transmitiendo un gran mensaje.  

Me toca venir del palo del fútbol, en donde seguramente si este hecho se diera en un partido de cualquier equipo en un torneo importante y demás, probablemente el periódico hablara de "Fracaso de Djokovic" por ejemplo, o cosas por el estilo. Esa es la realidad y se reconoce, pero se tapa a partir del lema "Hay que vender". 

Posiblemente, cada uno de nosotros, en las distintas disciplinas, no seamos el "Numero uno", pero... Ojo, tampoco muchos de los que se creen "NUMERO UNO" lo son.